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Desde el nacimiento de la “Sagrada Lanzada” la Banda tuvo que hacer frente a una necesidad, la de acudir a las actuaciones de una manera uniformada y acorde a la solemnidad que los actos procesionales exigían. Por esto se decide tomar como soporte las posibilidades que los uniformes de gala militares nos brindaban, siendo éstos adecuados al cortejo de una procesión y también para conciertos y eventos de la misma índole.
De ésta forma en 1999 la Banda, con las premisas anteriormente descritas, decidió optar por un traje basado en el uniforme de gala utilizado en tiempos por la Guardia de Real y compuesto por guerrera, pantalón y gorra todo en azul oscuro, complementado por los artículos de galonado dorados (hombreras, forrajera y ceñidor). Tras diez años utilizando esta primera uniformidad, la Banda da por concluido el uso de ésta y se aprueba la confección del nuevo uniforme, considerando una serie de necesidades a cubrir, como dar representatividad a la ciudad a la que pertenece la Banda y también salir de una línea de poca variedad que, en cuanto a uniformidades se refiere, últimamente se estaba mostrando en este tipo de asociaciones musicales.
En busca de esa intención de reflejar aspectos de la ciudad de Valladolid en el uniforme y teniendo en cuenta que históricamente la villa ha sido y es |
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| actualmente hogar de nuestros ejércitos de Caballería, se acuerda tomar como base el uniforme del Regimiento de Caballería de Línea “Alcántara” de 1815, del que la ciudad guarda monumento a los Héroes de Alcántara a los pies de su majestuosa Academia de Caballería. A éste, se acordaría también adaptarle el detalle de la abotonadura de la casaca que los Húsares de María Luisa de 1908 o los “Húsares de la Princesa”, como popularmente eran conocidos, portaban. Además de este aspecto se decide tomar como color de complemento, el carmesí de la bandera de la ciudad de Valladolid y también el castillo y el león de la comunidad autónoma. |

Tras acordar estas directrices el uniforme quedó acabado con esta descripción:
- Casaca: de paño negro y abierta al frente por la mitad, con cuello recto en remate de tira de color rojo carmesí y con bordado en alusión al laureado del escudo de la ciudad de Valladolid en hilo de plata. Bocamanga cuadrada bordeada en tira rojo carmesí con botón cubierto al costado exterior y bordado en forma de laureado en plata. Cola compuesta por dos lenguas rematadas en color rojo carmesí con detalle de bordados de león y castillo en los extremos de las puntas en hilo de plata. El frente de la casaca desarrolla una abotonadura típica de las casacas Húsares, en la que se puede ver seis galones compuestos cada uno de ellos por cuatro botones y dos lazadas en cordón de plata que a los extremos rematan con una filigrana en forma de trébol; todos ellos forman el cierre doble característico de estas prendas de época de la Caballería.
- Pantalón: de paño negro y corte clásico, introduce dos bolsillos en su parte posterior para rematar con tira en color plata al costado exterior de ambas perneras.
- Zapato: se presenta en un modelo de pala lisa y elaborado en charol.
- Gorra de plato: en cuero blanco el plato así como el aro, con visera en charol y barbuquejo en cinta de color plata. Remetado por el escudo de la Banda en hilo de plata al frente.
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- Hombreras: de pala trenzada en cordón de plata.
- Fajín: de carácter interior y por debajo de la casaca. Realizado en paño de color rojo carmesí, porta ceñido alrededor del abdomen.
- Cartuchera y Banda: confeccionada en charol negro y rematada por orlados en plata y por la corona real al centro. La propia cartuchera queda suspendida por una banda (popularmente “bandolera”) de color carmesí y plata que la fija al uniforme por un extremo a la hombrera izquierda y por el otro con un botón a la cadera derecha.
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Esta prenda pretende ser además de la imagen y símbolo de la banda, muestra de pequeños tintes de la tierra en la que la Banda nace. Solo resta añadir que la nueva uniformidad irá siendo complementada en sucesivas remodelaciones, que le darán al uniforme un acabado final y de sin duda mayor vistosidad y elegancia.
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